May 12, 2008 | United Press International

Las muertes de mujeres por cáncer de cuello uterino, según estudios recientes, podrían aumentar en Latinoamérica y El Caribe, de 33 mil anualmente, como ocurre actualmente, a 70 mil, en dos décadas, si no se toman medidas urgentes para atacar el virus del papiloma humano (VPH) que es el que principal responsable de ese cáncer.
 
Organizaciones internacionales de salud, como la OMS y OPS, preocupadas por el avance del VPH, este lunes y mañana martes, en una conferencia en México, están analizando el estudio y alternativas de detección y tratamiento y vacunas más asequibles para niñas y jóvenes.
 
"El cáncer de cuello uterino está asociado con la pobreza. Sabemos que el 80 por ciento de las mujeres que mueren de cáncer de cuello uterino proviene de países pobres, donde no hay acceso a los servicios de detección y tratamiento de calidad que son necesarios para evitar que las lesiones precancerosas causadas por el VPH devengan en cáncer de cuello uterino. Éste es el caso en la mayoría de los países de latinoamérica y el Caribe," dijo Jon Andrus, asesor técnico de la unidad de inmunización de la OPS.
 
"El cáncer de cuello uterino es prevenible si mejoramos el acceso a detección y tratamiento y fomentamos la introducción de vacunas contra el VPH cuando sean asequibles. Si actuamos ahora, juntos, podremos mejorar esta situación", agregó Andrus.
 
El análisis del VPH y del cáncer de cuello uterino que se evalúa en México incluye nuevos datos sobre los efectos potenciales de la vacunación contra el VPH en seis países: Argentina, Perú, Chile, México, Brasil y Colombia.
 
El estudio revela que, si la vacuna fuese administrada al 70 por ciento de cada grupo o "cohorte de nacimiento" de niñas de 12 años a lo largo de 10 años seguidos, la inmunización contra el VPH evitaría que medio millón de las niñas vacunadas murieran de cáncer de cuello uterino en edades adultas.
 
Cuando las vacunas sean asequibles, el estudio también indica que la adopción a gran escala de la vacunación contra el VPH reforzará los esfuerzos de los países para mejorar los programas de detección del cáncer de cuello uterino.
 
Los expertos en la enfermedad apuntan que las vacunas son tan efectivas que cada mujer sólo tendría que ser examinada dos o tres veces en su vida. Estos plazos para las vacunas son mucho más favorables que los de la citología vaginal (prueba de Papanicolau), que se recomienda se realicen cada dos o tres años en las mujeres que no han sido vacunadas.