May 15, 2008 | BBC Mundo

El cáncer de cuello uterino mata a unas 33.000 mujeres cada año en América Latina y el Caribe.
 
Y la cifra seguirá en aumento a menos que se introduzcan vacunas y programas de diagnóstico accesibles en la región.
 
Ésa es la conclusión de un informe presentado en México durante una conferencia internacional para discutir formas de controlar la enfermedad en la región.
 
La reunión fue convocada por la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud, el Instituto de Vacunas Sabin y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
 
El cáncer de cuello uterino, causado por el Virus de Papiloma Humano (VPH), se ha convertido en la primera causa de muerte por cáncer en mujeres en la región.
 
Esto, a pesar de que la enfermedad puede evitarse con programas adecuados de control y prevención.
 
Prevención
 
"El estudio cubrió un período de 15 años" dijo a BBC Ciencia la doctora Dagna Constenla, del Instituto Sabin, y una de las autoras del estudio.
 
"Y estos resultados son la evidencia más sólida hasta la fecha sobre la prevalencia y el impacto del VPH en Latinoamérica y el Caribe", señala la experta.
 
Los investigadores encontraron que un 20% de hombres y 30% de mujeres en la región, el equivalente a 20 millones de personas, están contagiados actualmente con el VPH.
 
Y si continúan estas tendencias, en las próximas dos décadas morirán 70.000 mujeres cada año a causa de la enfermedad.
 
"El estudio revela que el virus VPH es mucho más común de lo que creíamos en la región", afirma la doctora Constenla.
 
Y si no se logran establecer programas adecuados de prevención -dicen los autores- veremos un aumento sustancial de muertes por cáncer de cuello uterino en la región.
 
"Ésta es una enfermedad asociada a la pobreza -dice la experta- y sabemos que 80% de las mujeres que mueren por cáncer de cuello uterino provienen de países pobres".
 
"Debido a que estas mujeres no tienen acceso a los servicios de detección y tratamiento de la enfermedad", agrega.
 
"Y éste es el caso en la mayoría de los países de América Latina y el Caribe".
 
Vacunas
 
Actualmente ya existen en el mundo dos vacunas para la prevención del VPH.
 
Pero debido a su alto costo -unos US$360 por tratamiento por mujer- sólo están disponibles en países más desarrollados.
 
Además de la incidencia de la enfermedad, el estudio también analizó el efecto económico que tendría la adopción de la vacuna VPH en América Latina y el Caribe.
 
Según Dagna Constenla, "creemos que en un período de 10 años la vacuna podría potencialmente prevenir más de medio millón de muertes en la región".
 
Pero esto tendría implicaciones financieras importantes en los sistemas de salud de los países estudiados.
 
La única forma de poder adoptar los programas de vacunación VPH en la región sería reduciendo considerablemente el costo de la vacuna. Y esto podría tardar décadas.
 
Los expertos afirman en el estudio que es urgente revistar los precios de las vacunas, pero el objetivo a corto plazo debe ser el lanzamiento de nuevos programas de control, prevención y educación.
 
En la reunión en México se discutió, por ejemplo, la efectividad de alternativas más simples y baratas a los análisis de Papanicolau que actualmente se usan para detectar a tiempo lesiones precancerosas en la mujer.
 
Entre éstas está una prueba de ADN relativamente nueva y mucho más precisa.
 
"Con esta reunión queremos informar a las autoridades de salud pública sobre la carga del VPH y el cáncer cervical en la región", dice la funcionaria del Instituto Sabin.
 
"E informar también sobre el impacto que puede tener en esa carga un buen programa de prevención junto con un buen programa de detección", agrega. Éste, dicen los autores, es el primer paso para poder convencer a las autoridades de la región de que es tiempo de que el combate del cáncer de cuello uterino sea una prioridad nacional.